Primer párrafo
Acercase que aquí no muerden. No hay peligro, mucho menos regaño. Entrar en disposición atenta, que las ideas sobrevuelan como aves de rapiña, y aquí gustamos de escarbar en la basura, pues siempre encontramos algo mejor.
Primer párrafo
Acercase que aquí no muerden. No hay peligro, mucho menos regaño. Entrar en disposición atenta, que las ideas sobrevuelan como aves de rapiña, y aquí gustamos de escarbar en la basura, pues siempre encontramos algo mejor.
Primer párrafo.
Durante los últimos meses, a raíz de mi más reciente libro, El joven que escribía poemas de amor en la playa de una isla desierta, he recibido alguna correspondencia de las personas que han leído sus páginas, con tal interés, que han encontrado, incluso, razones para contactarme y compartir conmigo su experiencia de lectura. En estas misivas me hablan de los beneficios que han obtenido con el análisis de la obra. Me complacen gratamente estas noticias. Me gusta saber que el tiempo que he dedicado a este trabajo, siempre pensando en quienes a diario se enfrentan a las mismas dudas que yo alguna vez enfrenté (algunos incluso persisten), no se ha perdido, y , por el contrario, de día e día se vuelve más valioso, y cada vez para más personas, pues la lista de corresponsales aumenta semana tras semana.