martes, 4 de agosto de 2026

Dos patrias tengo yo : antología / José Martí

Martí de prosa profusa, llena de vitalidad y de color, de plasticidad y de música'' Es el escritor amazónico... el escritor más rico en lengua española, es el Vanderbilt de nuestras letras'. Rubén Darío.






Primer poema
Dos patrias tengo yo 

Dos patrias tengo yo: Cuba y la noche.
¿O son una de las dos? No bien retira
su majestad el sol, con largos velos
Y un clavel en la mano, silenciosa
Cuba cual viuda triste me aparece.
¡Yo sé cuál es ese clavel sangriento
Que en la mano tiembla! Está vacío
Mi pecho, destrozado está y vacío
En donde estaba el corazón. Ya es hora
De empezar a morir. La noche es buena
Para decir adiós. La luz estorba
Y la palabra humana. El universo
Habla menor que el hombre.

Cual bandera
Que invia a batallar, la llama roja 
De la vela flamea. Las ventanas
Abro, ya estrecho en mí. Muda, rompiendo
Las hojas del clavel, como una nube
Que enturbia el cielo, Cuba, viuda, pasa...


Baladas : pequeña antología / Mario Rivero

Si Mario Rivero ocupa un sitio tan destacado en la poesía colombiana, esto se debe, pues, no a lo rebuscado, a lo original de un concepto, la forma de poetizar, sino a la tenacidad y a la firmeza con que se ha aferrado a él, ya la reciedumbre con que se ha abrazado a su visión, a sabiendas del precio que hay pagar por esas fidelidades o esas fantasmagorías. Hernando Valencia Goelkel.


Primer poema
Palabra

Ven palabra desnúdate
serás la amada de un hombre al que no le importa
si pareces fea o eres pobre.

Porque vosostras palabras
os parecéis como un desfile de mujeres hermosas
toscas o refinadas
podéis dar más unas que otras.
Pero tengo la debilidad de detestaros bien vestidas
la sola vista de vuestras lentejuelas de feria
me cansa de antemano 
el corazón.

Sé que en cambio desnudas
pasáis con el secreto que nadie ha gustado 
o pocos comparen 

Orillas como mares / Martha L. Canfield

Esta poesía anuncia y define la presencia viva de las fuerzas naturales, que la autora sabe nombrar con un lenguaje por entero limpio y transparente. Álvaro Mutis. 









Primer poema
El cuerpo de los sueños

Detrás de una imagen
de reflejos cruzados
veo la silueta de tu cuerpo.

Tu cuerpo está en mí
y mi deseo se nutre de tu imagen 
hasta volverse cuerpo en ti
fuera de mí
inalcanzable
ardiente imán de sueño
que constante aspira
a transformarse en cuerpo
y constante regresa
a la inasible materia
de su origen.

Todo mi cuerpo así desaparece
ardiente ya y fundido
confundido con tu sueño.

Las cenizas del día / David Bonells Rovira

Si todo vale nada y el resto vale menos, -según el nihilismo de Leo-, el Nadaísmo es algo, estos Poemas de Hojalata... Porque este libro de David, testimonia su calidad de hondero nadaísta ante quien los fantasmas del César y la Quimera no volverán a codiciar nuestra dignidad, y menos nuestra poesía. Gonzalo Arango.




Primer poema
La horas de este día

Como perro que se muerde la cola,
las horas de este día
dan vueltas en redondo.

Como la sombra al cuerpo,
el tiempo nos persigue sin sosiego,
nos marca con su hierro candente, 
nos consume,
y no nos deja más, sino los huesos.

Venimos y nos vamos en silencio
-nada tiene sentido sin la muerte-

Libreta de apuntes/ Gustavo Adolfo Garcés

Estos versos apelan no a la música que conocemos sino a otra que se descubre en el sentido mismo de las cosas que nombra. No se trata de un simple lirismo sino de la búsqueda de una música detrás de la música: poema pulverizado. De ahí el gusto por los fragmentos, las partículas de la frase, las astillas lingüísticas. Jorge Cadavid. (Tomado de la cubierta).



Primer Párrafo:
La infancia
regresa en silencio

siento que me aprietan 
las manos de mi padre. 

Nadie en casa/ Piedad Bonnett

Poesía sencilla y atinada, tan directa que en esa crudeza halla su originalidad y su dolor. Darío Jaramillo Agudelo. (Tomado de la cubierta).










Primer Párrafo:

Soledad de dos

Tareas domésticas

                I

Con qué cuidado

y doméstico afán, entre el alba y la ducha,

meticulosamente aceitamos los goznes,

a los grilletes damos brillo, nos aseguramos

que aprieten las cadenas —por si acaso—

que no hagan ruido

sus eslabones. (Se molesta el prójimo).

Con qué aire laborioso sonreíamos a la mañana urgente y caminamos. 

Como se inclina la hierba/ Manuel Iván Urbina Santafé

La dimensión existencial de su obra y el manejo de la palabra, hacen de Manuel Iván Urbina uno de los ofertas más singulares y representativos de la actual poesía colombiana. Su consagración al oficio y su fuerza expresiva lo delatan. David Bonells Rovira. (Tomado de la cubierta).
 




Primer Párrafo:

COMO SE INCLINA LA HIERBA

como se inclina la hierba
hacia el riachuelo
como se emboracha y se consume
y regresa a la tierra que la trajo
        a la existencia
así me inclino hacia el dios
        que edificó tu sexo. 

Rimas escogidas/ Gustavo Adolfo Bécquer, compilado por Jesús Munárriz Peralta

Con el amor como tema central, las Rimas de Bécquer recrean situaciones y vivencias alegres o tristes, entusiastas o decepcionantes, pero siempre emocionadas y sinceras. Bécquer supo recrear el amor en sus poemas como nadie lo había hecho hasta entonces, y sus versos continúan llegándonos directos al corazón. Jesús Munárriz. (Tomado de la cubierta).


Primer Párrafo: 


Como se arranca el hierro de una herida
su amor de las entrañas me arranqué,
aunque sentí al hacerlo que la vida
me arrancaba con él.


Del altar que le alcé en el alma mía
la voluntad su imagen arrojó,
y la luz de la fe que en ella ardía
ante el ara desierta se apagó.


Aún para combatir mi firme empeño
viene a mi mente su visión tenaz…
¡Cuándo podré dormir con ese sueño
en que acaba el soñar!

 

Música callada/ Jorge Cadavid Mora

Su aire oriental, la claridad y al mismo tiempo el misterio de sus versos, me convencen de que la nueva poesía colombiana va por caminos muy seguros hacia lo alto. Giovanni Quessep. (Tomado de la cubierta).







Primer Párrafo:
El secreto 

Se expresa lo que se sabe
pero a veces en medio de la página
se accede a lo que no se sabe
se usurpa un lugar desconocido
aparece una presencia que se intuye
se acoge al desconocido y se  le deja hablar
Alguien debe hacerse cargo de lo que no se sabe.
 

Amantes y si mañana despierto/ Jorge Gaitán Durán

Hay una curiosa continuidad temática en la obra de Gaitán Durán. Aventurando un poco se puede decir que cada libro suyo está tácito en el anterior. El afianzamiento en la vida puede ser uno de sus factores comunes, que paradójicamente alimenta y mueve la existencia. Eduardo Cote Lamus. (Tomado de la cubierta).




Primer párrafo:
Quiero vivir los nombres
Que el incendio del mundo ha dado
Al cuerpo que los mortales se disputan:
Roca, joya del ser, memoria, fasto.
Quiero tocar las palabras
Con que en vano intenté hurtarte
Al duelo de cada día,
Estela donde habitaban los dioses,
Hoy lisa, espacio para el gesto imposible
Que en el mármol fije el alma que nos falta.
....