miércoles, 19 de agosto de 2026

Los parias de blanco : salvando vidas en la Medellín de los ochenta / Francisco Zuluaga Arias

La Policlínica, o el servicio de emergencias del principal hospital de Medellín, además de ser un claustro de prestigio global en atención de trauma de guerra, fue, en los años ochenta y noventa, un reflejo del salvajismo al que la sociedad puede llegar y de cómo los seres humanos reaccionan en situaciones extremas, físicas y sicológicas, para bien y para mal. Este libro es un reconocimiento a miles de hombres y mujeres a los que el país olvidó. Héroes anónimos que ayudaron a sacar a flote a Colombia en sus años más oscuros. Sin ellos, indefectiblemente, la sociedad habría sucumbido. La voz del doctor Nando es un ejercicio de memoria para entender el origen de lo que se vive hoy como consecuencia de un pasado que se repite en una espiral de violencia donde lo único que cambia son los nombres. Estos relatos son, también, un homenaje a esas personas que por juramento y vocación sacrificaron vidas y familias, y comprometieron su salud física y mental. Muchos de ellos eran jóvenes que apenas salían de la adolescencia y fueron rechazados, apartados y juzgados por cumplir con su deber y su misión: salvar vidas sin importar de quién fueran. Algunos aún transitan por los corredores y los pasillos de los hospitales, únicos lugares donde no se sienten parias vestidos de blanco.

Primer párrafo

Levantó la cabeza y se quedó paralizado. Por algunos segundos, que parecieron días, Nando no supo reaccionar ante la magnitud del compromiso que tenía enfrente. Esa mañana, el sol de finales de enero apenas se asomaba por encima de las montañas del oriente de la ciudad, y la fachada de la Facultad de Medicina se veía más deslumbrante que siempre. Los árboles flaqueaban la acera y les daban un aire aún más imponente a los dos bloques de edificios de tres pisos de la entrada. De niño había estado muchas veces ahí y pasado tardes enteras corriendo por los corredores de baldosas impecables de la farmacia del Seguro Social, ubicada frente al claustro, donde su papá trabajaba. Pero esta vez era distinto.

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