viernes, 21 de agosto de 2026

Stoner / John Williams ; traducción de Carlos Gardini

William Stoner, protagonista de la novela, nace en el seno de una familia pobre de agricultores de Misuri a finales del siglo XIX. Enviado a la universidad estatal para estudiar agronomía, su vida da un vuelco absoluto cuando descubre su amor por la literatura inglesa y decide convertirse en profesor: La enseñanza y la literatur  se veulven así un amparo ante la sucesión de experiencias amargas que sacuden la vida de Stoner, cuyo desarrollo la novela acompaña hasta sus días finales. Este es el retrato deun hombre entrañable y tezas en su búsqueda del significado de la amistad, el amor y la muerte.

Primer párrafo

William Stoner, ingresó en la Universidad de Misuri en 1910, a los diecinueve años. Ocho años después, en plena Primera Guerra Mundial, se doctoró y aceptó un puesto docente en esa misma institución, donde dictó cátedra hasta su muerte en 1956. Nunca superó el cargo de profesor asistente, y pocos alumnos lo recordaban con claridad después de haber cursado su materia. Cuando falleció, sus colegas honraron su memoria donando un manuscrito medieval a la biblioteca de la universidad. Este manuscrito todavía forma parte de la Colección de libros Raros, con la inscripción: << Obsequiado a la biblioteca de la Universidad de Misuri en memoria de William Stoner, Departamento de Inglés. Sus colegas>>.

Una noche de perros / Hugh Laurie ; traducción Alberto Coscarelli

Thomas Lang es un ex policía y ahora pistolero a sueldo. Un día recibe la visita de un tal McClusky, quien le ofrece cien mil dólares por asesinar a Alexander Woolf, un empresario americano con negocios en Inglaterra y Escocia. Indignado, Lang rechaza el encargo y decide en cambio advertir a la víctima del peligro que corre: una buena acción que no quedara impune. A partir del momento en que el protagonista entre en contacto con el entorno de la familia Woolf se verá inmerso en un torbellino de mentiras, corrupción y violencia, lo que lo obligará a marchar unas cuantas cabezas con la estatuilla de un Buda, medir su ingenio con multimillonarios malvados, y dejar su vida (entre dos cosas) en manos de un grupo de femmes fatales. El autor nos presenta una ingeniosa y ácida incursión en el género de la novela negra que hará las delicias no sólo de los seguidores de su trayectoria televisiva, sino de todos aquellos lectores ávidos de tramas originales y absorbentes.

Primer párrafo

Imagínate que tienes que tienes que romperle el brazo a alguien.
El derecho o el izquierdo, da lo mismo. La cuestión es que tienes que rompérselo, porque si no lo haces... bueno, eso tampoco importa mucho. Digamos que ocurrirán cosas peores si no lo haces.
Mi pregunta es la siguiente: ¿le rompes el brazo de prisa - crac, vaya, lo siento, deje que lo ayude con este cabestrillo de emergencia- o alargas todo el proceso durante sus buenos ocho minutos y vas aumentando la presión poquito a poco, hasta que el dolor se convierte en algo rojo y verde y caliente y frío y, en su conjunto absolutamente insoportable?. 
Pues eso. Por supuesto. Lo correcto, la única opción correcta, es acabar cuanto antes. Rompe el brazo, sírvele una copa, sé un buen ciudadano. No hay otra respuesta.

miércoles, 19 de agosto de 2026

Los parias de blanco : salvando vidas en la Medellín de los ochenta / Francisco Zuluaga Arias

La Policlínica, o el servicio de emergencias del principal hospital de Medellín, además de ser un claustro de prestigio global en atención de trauma de guerra, fue, en los años ochenta y noventa, un reflejo del salvajismo al que la sociedad puede llegar y de cómo los seres humanos reaccionan en situaciones extremas, físicas y sicológicas, para bien y para mal. Este libro es un reconocimiento a miles de hombres y mujeres a los que el país olvidó. Héroes anónimos que ayudaron a sacar a flote a Colombia en sus años más oscuros. Sin ellos, indefectiblemente, la sociedad habría sucumbido. La voz del doctor Nando es un ejercicio de memoria para entender el origen de lo que se vive hoy como consecuencia de un pasado que se repite en una espiral de violencia donde lo único que cambia son los nombres. Estos relatos son, también, un homenaje a esas personas que por juramento y vocación sacrificaron vidas y familias, y comprometieron su salud física y mental. Muchos de ellos eran jóvenes que apenas salían de la adolescencia y fueron rechazados, apartados y juzgados por cumplir con su deber y su misión: salvar vidas sin importar de quién fueran. Algunos aún transitan por los corredores y los pasillos de los hospitales, únicos lugares donde no se sienten parias vestidos de blanco.

Primer párrafo

Levantó la cabeza y se quedó paralizado. Por algunos segundos, que parecieron días, Nando no supo reaccionar ante la magnitud del compromiso que tenía enfrente. Esa mañana, el sol de finales de enero apenas se asomaba por encima de las montañas del oriente de la ciudad, y la fachada de la Facultad de Medicina se veía más deslumbrante que siempre. Los árboles flaqueaban la acera y les daban un aire aún más imponente a los dos bloques de edificios de tres pisos de la entrada. De niño había estado muchas veces ahí y pasado tardes enteras corriendo por los corredores de baldosas impecables de la farmacia del Seguro Social, ubicada frente al claustro, donde su papá trabajaba. Pero esta vez era distinto.

La poesía de Luis Carlos López / Estanislao Zuleta Velásquez

Desde la triple perspectiva de la lingüística, la poética y el psicoanálisis, Estanislao Zuleta explora la obra del gran poeta cartagenero Luis Carlos López. Sin olvidar que la poesía es la unidad de sonido y sentido, Zuleta analiza el papel del humor y la parodia en la poesía de este autor, su función distanciadora, crítica. La compleja relación del poeta con su ciudad es abordada en forma nueva : "Cartagena como fantasma de la madre". En una palabra, Zuleta reflexiona sobre Luis Carlos López sin perder de vista el carácter irreductible de la obra artística, en este caso la poesía, "esta tarea entre todas la más inocente" pero también la más peligrosa como lo recuerda Heidegger.

Primer poema

Un caso

Mi parienta, magra y fria, 
Solterosamente fea, 
Con nostálgica atonía 
Piensa en cosas de su aldea...

Quiere vivir con su cría
De palmipedos. Desea 
Manejar en la alquería 
Diariamente la polea.

Del pozo, oír en  ayuna 
Su misa y tragar alguna 
Que otra eucarística oblea.

Sin tiznar el pensamiento 
Con el sexto mandamiento 
Pornográfico. Así sea.

Zíkii ráfue : la imaginación poética de los múrui-múina / Maribel Berrio Moncada

Zíkii ráfue : la imaginación poética de los múrui-múina aborda una de las manifestaciones de la tradición literaria de esta comunidad ancestral situada en las riberas del río Igaraparaná de la selva amazónica colombiana. La literatura úrui-múina, cantada en míka, miníka, búe y nipóde, es vigorosa y ha tenido una importante acogida en Colombia a lo largo de más de cien años, especialmente entre académicos y jóvenes de las ciudades, quienes encuentran en ella, además de una fuente valiosa para la poesía, una forma de "vivir sabroso.
El presente libro, basado en el Zíkki ráfue Leticia 2019, plantea una indagación detallada de esta obra colectiva que conjuga danza, pintura, canto, sembrío y alimentación en su despliegue ceremonial, y rebasa la mirada grafocéntrica de la literatura y del estduio de esta, por lo que abre nuesvas perspectivas para pensar la poesía y el arte. La autora propone un desplazamiento reflexivo por la palabra cantada y por la labor dialogante con los lenguajes de la naturaleza y del cosmos que se despliegan en los géneros poéticos del Zíkki ráfue.   

Primer párrafo

I. El Kirígai de los múrui-múina: un campo de investigación interdisciplinar.

Lengua, literatura y cultura de los pueblos múrui-múina han cobrado sustancial importancia dentro del campo de la investigación científica. A lo largo de más de un siglo la tradición poética múrui-múina se ha venido compilando y estudiando por diferentes actores y enfoques de análisis (Alcocer, 2015), y las investigaciones han registrado varios modos de compresión de estos géneros poéticos. Por tanto, en este capítulo se explica el significado y el alcance que ha tenido para la literatura y la cultura occidental el Kirígai de los múrui-múina.[...]


La Viuda / Fiona Barton

Si él hubiera hecho algo horrible, ella lo sabría. ¿O no? Todos sabemos quién es él: el hombre que vimos en la portada de todos los periódicos acusado de un crimen terrible. Pero ¿qué sabemos realmente de ella, de quien le sujeta el brazo en la escalera del juzgado, de la esposa que está a su lado? El marido de Jean Taylor fue acusado y absuelto de un crimen terrible hace años. Cuando él fallece de forma repentina, Jean, la esposa perfecta que siempre le ha apoyado y creído en su inocencia, se convierte en la única persona que conoce la verdad. Pero ¿qué implicaciones tendría aceptar esa verdad? ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar para que su vida siga teniendo sentido? Ahora que Jean puede ser ella misma, hay una decisión que tomar: ¿callar, mentir o actuar?

Primer párrafo

Miércoles, 9 de junio de 2010

Puedo oír el ruido que hace la mujer al recorrer el sendero. Sus pasos son pesados y lleva zapatos de tacón. Ya casi ha llegado a la puerta, y vacila y se aparta el pelo de la cara. Va bien vestida. Chaqueta de botones grandes, un respetable vestido debajo y las gafas sobre la cabeza. No es testigo de Jehová ni un miembro del Partido Laborista. Debe ser periodista, pero no parece la típica reportera. Hoy ya se han presentado dos (cuatro esta semana, y sólo estamos a miércoles). Apuesto a que me dice: "Lamento molestarla en unos momentos tan difíciles...". Todos lo hacen y esa estúpida cara. Como si les importara.  

La furia / Alex Michaelides ; traducción Laura Manero Jiménez, Laura Martín de Dios

Esta es la historia de un asesinato. O quizá esto no sea del todo cierto. En el fondo, se trata de una historia de amor. Lana Farrar es una antigua estrella de cine, un incono de la moda admirado durante años. Desde que su marido falleció, vive recluida en su mansión de Londres. Cada año invita a sus amigos más íntimos a escapar del clima inglés y pasar unas vacaciones en su idílica residencia de verano, un islore griego de lujo azotado por un poderoso viento que los lugareños llaman <<la furia>>. Cuando una ventisca deja el grupo atrapado en la isla, viejos secretos y deseos de venganza salen a flote. Y, de repente, alguien desaparece. Así se inicia un juego de encerronas y trampas, una batalla de ingenio llena de giros y sorpresas que desemboca en un final inolvidable donde resuenas los ecos del temible The Grove, el célebre hospital psiquiátrico de la paciente silenciosa.

Primer párrafo

Esta es la crónica de un asesinato.
Aunque quizá eso no sea del todo cierto. En el fondo se trata de una historia de amor ¿verdad?. La clase de historia de amor más triste de todas, la que habla del final del amor, de su muerte.

Poemas sociales, de guerra y de muerte / Miguel Hernández ; introducción, selección y notas de Leopoldo de Luis

El sentido de la muerte y de la solidaridad humana son, junto con la pasión amorosa, los grandes temas de la poesía de Miguel Hernández (1910-1942). Publicada ya en esta misma colección una selección de sus poemas de amor, la presente antología de sus "Poemas sociales, de guerra y de muerte" completa un panorama suficientemente abarcador de la totalidad de su obra. Las motivaciones sociales y la presencia de la muerte palpitan desde el comienzo en el universo del poeta, atravesado por la solidaridad con el que trabaja, el sufrimiento y la esperanza. El estallido de la Guerra Civil en 1936 transforma su poesía en herramienta de combate y portavoz de un sentimiento colectivo, alcanzando a partir de este punto su fuerza expresiva y autenticidad máximas.

Primer poema

Profecia sobre el campesino.
Tú no eres tú, mi hermano y campesino; tú eres nadie y tu ira, facultada de manejables arcos acerados. A tu manera faltas sosegada, a tu amor y destino, veterana asistencia de los prados.
Coranlón por la hoz, áspero sobre la juventud, y el vino, apacientas designios desiguales; dices a Dios que obre la creación del campo solo y mondo, ¡tú!, que has sacado a Dios de los trigales candeal y redondo.
Pides la expropiación de la sonrisa y la emancipación de la corriente -¡lo imposible!- del río.  

Husserl y la búsqueda de la certeza / Leszek Kolakowski ; traducción Adolfo Murguía Zuriarrain


 Edmund Husserl, es el más caracterizado representante del movimiento fenomenológico y una de las grandes figuras del pensamiento moderno. En las tres conferencias que forman este libro, Kolakowski se propone llegar a la clave del pensamiento husseliano y, por ende, de la fenomenología toda: la idea de certeza. El autor presenta en las dos primeras conferencias los objetivos del proyecto husseliano y los medios puestos en práctica para intentar alcanzarlos, para finalmente, evaluar los resultados obtenidos: el método de Husserl es insuficiente para alcanzar una certeza absoluta. 

martes, 18 de agosto de 2026

Ahora y en la hora / Héctor Abad Faciolince

En esta narración intensa, donde se contrastan vertiginosamente la vida, la vejez y la muerte, el autor hace una crónica de lo sucedido y vuelve con una franqueza conmovedora a los temas que han generado lo mejor de su literatura : los efectos devastadores de la violencia y la guerra; la indignación por la muerte de los inocentes; la culpa y el estupor de quien no ha caído, y su inaceptable impulso de contar lo presenciado y reflexionar sobre la extraña y azarosa experiencia de sobrevivir una vez mas. 


Primer párrafo:

Cansa ya que se diga que la vida es un viaje o una escondida senda llena de caminos no trazados que sin pensar uno toma, errático y sin rumbo. Sin embargo, aunque canse, que la vida sea un viaje no es del todo mentira, por corto que sea o por mucho que se extienda. De su longitud, al nacer, no sabemos nada, ni tampoco en esa adolescencia que intenta adivinar el futuro leyéndose en la mano la línea de la vida. Todo viene a saberse tan solo con el paso del tiempo, si uno se muere pronto o tarde, si padece accidentes, si tiene enfermedades, o si lo matan antes. A algunos nos llega un momento de la vida, cuando esta se alarga lo suficiente, en que podemos saber que el propio viaje no será corto.

jueves, 13 de agosto de 2026

Un ángel azul, un Mustang llamado libertad y otros cuentos / Enrique Eduardo Batista Jiménez

Un ángel azul, un mustang llamado libertad y otros cuentos no sólo busca entretener al lector con su narrativa fascinante, sino que también tiene una finalidad formativa muy importante. Los cuentos que componen esta obra están marcados por valores esenciales como la solidaridad, la cooperación, la persistencia, las buenas obras, la obediencia a las reglas, la alegría, el amor en la familia, el respeto, el cuidado del medioambiente, la preservación de la vida en el planeta, entre otros asuntos de actualidad. Esta obra literaria logra entretener al lector, así como educar y formar para la vivencia de valores en torno a la formación de individuos íntegros y comprometidos con su entorno. Pero lo más destacable es que invita a profundas reflexiones y estimula la imaginación del lector.

Primer párrafo

Pasaron algunos años cuando el sabio abuelo indian chief subió con su tribu a lo más alto de las montañas circundantes con su manta de fino tejido y brillantes colores para escribir con señales de humo en el amplio y azul espacio celeste la palabra "Libertad". Celebraban el regreso a su manada de un ya crecido Mustang que alguna vez fue rescatado a punto de morir de inanición cuando por la crueldad de algunos bandidos quedó sólo y huérfano en mitad de las praderas de Texas. Palomas silvestres y bandadas de águilas calvas engrandecieron las señales y las llevaron bien alto en el cielo para que todos, hombres y animales y plantas, entre las Montañas Rocosas y los Montes Apalaches pudieran leerla.

Una columna de fuego / Ken Follett ; traducción de Anuvela

En el año 1558, los conflictos religiosos que sacuden Kingsbridge se han convertido en un obstáculo insuperable para el amor entre Ned Willard y Margery Fitzgerald. Cuando Isabel I llega al trono, toda Europa se vuelve en contra de Inglaterra y la joven monarca decide crear el primer servicio secreto, cuya misión es advertirla de posibles intrigas e invasiones. A lo largo de medio siglo turbulento, Ned luchara por conseguir a Margery mientras lidera este reducido y entregado grupo de valerosos agentes secretos, que se convertirán en el fundamento del poder de la reina... y en materia de cautivar thriller histórico de espionaje. En Una columna de fuego, Ken Follett vuelve a demostrar que es el maestro de la narrativa acción y suspense y nos transporta al siglo XVI con una magnifica historia de amor con el trasfondo amenazador de las guerras de religión.

Primer párrafo

Ned Willard regresó a casa, a Kingsbridge, en plena ventisca. Navegó río arriba desde la ciudad portuaria de Combe Harbour a bordo de una lenta barcaza cargada con telas de Amberes y vino de Burdeos. Cuando advirtió que la embarcación se aproximaba al fin a Kingsbridge, se arrebujó la capa sobre los hombros, se subió la capucha para protegerse las orejas, salió a cubierta y miró al frente.

El instante luminoso / Alonso Sepúlveda Soto

Aunque en cada vida existen momentos singulares, lo que en El instante luminoso se hace, con confesada arbitrariedad, es rememorar algunos en los que los hombres hicieron la historia. Desde la Antigüedad hasta el siglo XX, treintaiún relatos narran la sorpresa y la inquietud por los fenómenos del universo, así como los decisivos instantes vividos por algunos hombres de ciencia: Arquímedes, Erastóstenes, Ptolomeo, Nicolás Copérnico, Tycho Brahe, Giordano Bruno, Johannes Kepler, Galileo Galilei, Isaac Newton, Christiaan Huygens, James Clerk Maxwell, Francisco José de Caldas, Urbain Le Verrier, León Foucault, Carl Gustav Jakob Jacobi, Ernst Mach, Max Planck, Albert Einstein, Ludwig Boltzmann, Hermann Minkowski, Niels Bonr, Erwin Schödinger, Paul Dirac, Edwin Hubble, Enrico Fermi, Robert Oppenheimer, Yang Chen-Nig y Tsung-Dao Lee. 

Primer párrafo

No hace mucho el rey Hierón me pidió opinar sobre el oro de su corona. Extraña pregunta de un rey a uno de sus súbditos. Y salí alguna tarde de mi casa, desnudo, gritando sobre su oro. Fue vana la persecución de mi mujer que me siguío por las calles de Siracusa, poseso, hablando sobre la pureza del oro de la corona.

Ramses : el hijo de la luz / Christian Jacq, traducción Mauricio Wacquez

Esta magnífica novela, primera de la pentalogía que Christian Jacq dedica a tan ilustre personaje, narra con gran amenidad y rigor histórico las peripecias de un Ramsés adolescente que debe superar todos los obstáculos que su padre, el faraón Seti, le impone en su camino hacia la madurez. Deberá afrontar, asimismo, las intrigas a que lo somete el primogénito y celoso Chenar, su hermano. El joven Ramsés, el destinado a gobernar el pueblo de Egipto, habrá  de aprender, en definitiva, a obrar con la sabiduría, la rectitud y la habilidad de los destinado a tan alta empresa.

Primer párrafo

El toro salvaje, inmóvil, miraba fijamente al joven Ramsés.
El animal era enorme; con las patas gruesas como columnas y largas orejas colgantes, una barba tiesa en la mandíbula inferior y el pelaje pardo y negro, acababa de sentir la presencia del muchacho.
Ramsés estaba fascinado con los cuernos del animal,  unidos y abultados en la base antes de curvarse hacia atrás y dirigirse hacia arriba, formando una especie de casco terminado en puntas aceradas, capaces de desgarrar la carne de cualquier adversario.


miércoles, 12 de agosto de 2026

Antología poética / Luis Vidales Jaramillo

La poesía de Luis Vidales está hecha para grandes espacios, pues el poeta sufre de claustrofobia. En esos caben grandes espacios sus temas más frecuentes: la libertad y el sueño, la maravillosa anomalía de su humor, el hombre y la dignificación de los hechos  cotidianos. Con Suenan Timbres aparece en la poesía colombiana el acaecer urbano, la preocupación por ese entorno mágico y miserable al mismo tiempo.

Primer poema

El paseo

El cielo espejea entre los árboles.
Los árboles se imaginan
que están a orillas de un lago color violeta.
Nosotros advertimos el engaño
y a grandes voces espantamos a los árboles
como si se tratara
de unos altos pájaros verdes
que hubiesen escondido
en el plumaje
la otra pierna.

Cuando volvemos a casa
empieza a holgar en mi cabeza
el sombrero de copa de la noche.

Vamos de brazo
-monograma significativo
que no hemos podido descifrar...

En mi pupila del lado del paisaje
llevo el monóculo de la luna.

El sueño aumenta de volumen
a través de la lente.
Si tú quieres soñar
y te hace falta un tónico
vuelve la copa del cielo
y bébete el azul!

Tú me escuchas.
Abres los ojos claros.
Y toda tú -pequeñita-
te quedas acurrucada
detrás de tus ojos claros.

Santa Librada College and other poems / Jotamario Arbeláez

Jotamario se expresa en formas poéticas muy libres y amplias. Su actitud es la de un hombre solo y desolado. Su verso parece despojado voluntariamente de todo adorno, para llegar de manera directa, incisiva, al lector. Fuente, sarcástico, hace nadaísmo lírico y filosófico a través de versos que resultan punzantes, quemantes.

Poema

Colegiala desnuda

Regresa la niña del colegio
Quién sabe qué pensamientos oculta su cabellera negra
Seguramente el profesor calificó mal su tarea
Seguramente que le tocó los senos
Seguramente le prometio un confite
Regresa a su casa la niña que querría ser desencuadernada
Regresa con el ánimo de despojarse de sus vestiduras
De estrenar su desnudo para ponerse cómoda
Para poder pensar sin problemas en la regla del tres
Regresa la niña del colegio con ganas de chupar un bombón
Y chupando bombón piensa la niña que debe haber algo más dulce.

Y la sangre circula como miel para su panal florido
Y ella siente la voz del atavismo cosquilloso que le dice para poder aprender hay que despojarse voluntariamente de todo
Y deseosa de aprender ella se va quitando el vestido
Ese vestido de colegio que con tanto cariño le cosió su mamá
La blusa blanca de infinitos botones
La falda azul ajustada con un gancho de nodriza
Los zapatos del uniforme
Las medias tobilleras que escalan sus piernas derechitas
El brassier que contiene principios básicos de trigonometría
Los calzoncitos de amoníaco
Carpa bajo la cual acampa la prodigiosa respiración de la reina de Saba

Mosquitero de los deseos
Atarraya del poniente
Cabo Cañaveral del cohete carnal
La niña sabe que hay un cinco rayado en mitad de sus piernas.

Un coño bien calificado
El honroso diploma
            con el cual se gradúa
                 profesional en el amor
Colegiala del alma
Míreme
           ¿qué piensa hacer cuando sea grande? 

martes, 11 de agosto de 2026

Poemas para leer en el bus / Rubén Darío Lotero Contreras

Los poemas de Rubén Darío Lotero me parecen admirables. Tal vez nadie como él ha logrado entre nosotros, desde Epifanio Mejía, tal sencillez y sobriedad, tan pudorosa ternura para nombrar las cosas. 

Primer poema

Viaje

Abro la ventanilla del bus
y una corriente de aire
me moja la cara

¿A dónde va con tanta prisa
lejanas casitas de los cerros?

¿Acaso hacia la ciudad de donde huí?


Teutoburgo / Valerio Massimo Manfredi ; traducción José Ramón Monreal

En septiembre del año 9 después de Cristo, veinte mil soldados romanos avanzan confiados en su victoria hacia un bosque impenetrable en el norte de Germania. Pero en realidad todo comenzó años atrás...

Primer párrafo

Dos muchachos corrían por el bosque. La luz brillaba en sus cabellos cada vez que pasaban de una sombra a otra; cada vez que se reencontraban con el sol, fulgores de oro. Volaban ligeros como el viento que movía las copas de los árboles y como el perfume de la resina entre los abetos gigantes. No tenian dudas, no aflojaban la vista de los obstáculos ni ante la imprevista aparición de las grandes criaturas del bosque. Cada uno de sus movimientos era pura alegría de vivir. Llegaron a lo alto de la colina del eco en el mismo momento en que el sol iluminaba el gran calvero.

Como agua para chocolate. Novelas de entregas mensuales, con recetas, amores y remedios caseros / Laura Esquivel

Como agua para chocolate, es una novela rosa escrita por Laura Esquivel, publicada en 1989, que trata acerca de la vida de una mujer (Tita), sus amoríos y la relación de esta con su familia, todo relacionado con la importancia de la cocina y las recetas típicas mexicanas de la época en que está ambientada su vida. En la novela se puede apreciar un estilo particular, en el que se emplea un realismo mágico con el fin de combinar lo sobrenatural con lo mundano. Fue incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX del periódico español El Mundo.

Primer párrafo

La cebolla tiene que estar finamente picada. Les sugiero ponerse un pequeño trozo de cebolla en la mollera con el fin de evitar el molesto lagrimeo que se produce cuando uno la está cortando. Lo malo de llorar cuando uno pica cebolla no es el simple hecho de llorar, sino que a veces uno empieza, como quien dice, se pica y ya no puede parar. No sé si a ustedes les ha pasado pero a mí la mera verdad sí. Infinidad de veces. Mamá decía que era porque yo soy igual de sensible a la cebolla que Tita, mi tía abuela.

De viaje por los países socialistas : 90 días en la cortina de hierro / Gabriel García Márquez

Acompañado de una diagramadora francesa, Jacqueline, y un periodista italiano, Franco, el escritor colombiano emprende un viaje por la cortina de hierro en el verano de 1957. El viaje empieza en Alemania oriental, continúa en Checoslovaquia y Polonia para terminar en la Unión Soviética a la que entra a través de Ucrania. Su última crónica constituye una visita a Hungría en 1959, país donde un año antes había ocurrido un levantamiento general reprimido violentamente con la ayuda del ejército ruso. Las impresiones del escritor son a veces contradictorias, sin por esto dejar de ser rigurosas y objetivas. 

Primer párrafo

La cortina de hierro no es una cortina ni es de hierro. Es una barrera de palo pintada de rojo y blanco como los anuncios de las peluquerías. Después de haber permanecido tre meses dentro de ella me doy cuenta de que era una falta de senido común esperar que la cortina de hierro fuera realmente una cortina de hierro. Pero doce años propaganda tenaz tiene más fuerza de convicción que todo un sistema filosófico. Veinticuatro horas diarias de literatura periodística terminan por derrotar el sentido común hasta el extremo de que uno tome las metáforas  al pie de la letra.

Primero estaba el mar / Tomás González

El protagonista es un sujeto cansado de la vida urbana, "literato, anarquista, izquierdista, negociante, colono, hippie y bohemio" como lo califica el autor, que decide viajar a la costa con su segunda mujer para vivir en una finca. Ella es una mujer indómita, tanto como el mar y los habitantes costeños. Con la aparición del siniestro Octavio, la novela abandona el tema del Paraíso Perdido y la épica sentimental y asume un vuelo trágico donde la violencia es el principal ingrediente. Finalmente la novela es una metáfora narrada con absoluta sobriedad, con estoicismo incluso, que muestra la vida como un árbol frente al mar. Los frutos deliciosos, los mangos dorados sólo se pueden saborear si entendemos que el ciclo de la vida, nacimiento y muerte están profundamente hermanados.

Primer párrafo

El equipaje iba arriba, en el techo del bus. Eran dos maletas de cuero con la ropa de ambos, un baúl cuadrado con los libros de él. y la máquina de coser de ella. Todo viajaba entre racimos de plátano, bultos de arroz, paquetes grandes con panela- envueltos en hojas secas de plátano- y otras maletas.

sábado, 8 de agosto de 2026

La tierra del dulce porvenir : cuentos y ensayos / Harper Lee, edición y prólogo Casey Cep

Reúne todos esos cuentos inéditos, que durante décadas se daban por perdidos, así como los breves ensayos que Lee escribió y que incluyen desde reflexiones sobre la necesidad de una enseñanza responsable hasta retratos de Gregory Peck y Truman Capote. Una visión sin precedentes sobre el origen de una voz irrepetible, unos personajes y unos temas que siguen siendo vitales, con la que se cierra el círculo sobre una de nuestras escritoras más queridas y enigmáticas

Primer párrafo

Desde donde estaba sentada en el patio de la escuela, Abbie creyó ver el cielo y los campos tostados resplandecer justo donde se tocaban. Demasiado calor para batear la pelota. Gruñó y estiró las piernas bien tiesas sobre la hierba amarilla, preguntandose por qué tenía gordos tan grandes, desproporcionados en comparación al resto del pie. No era de esas crías que inspiran caricias, con las uñas mal cortadas en unas manos de dedos romos y nudillos ásperos y llenos de cicatrices, a juego con las rodillas. El pelo castaño le caía sobre la frente en un flequillo desgreñado, más largo de la cuenta, y sus enormes ojos estaban hundidos en las cuencas, con unos párpados tan caídos que parecían medio abiertos, según decían, le daban un aire de perezosa. 

La doctora Cole / Noah Gordon ; traducido por Jordi Mustieles

Las exigencias del matrimonio frente a la ambición profesional, los avances científicos frente a la conciencia social; la vida urbana frente al aprecio por los valores rurales, así como la lucha por preservar la vida frente al convencimiento del poder de decisión de una mujer. Fiel a la tradición familiar, que ha hecho de la medicina un sacerdocio, la doctora R. J. Cole decide dejar Boston para volver al campo y trabajar como médico rural. Allí, en las colinas de Massachusetts, podrá recobrar ese don de adivinación tan peculiar que ya distinguió a sus antepasados y volverá a descubrir aquellos placeres que la gran ciudad le había arrebatado. 

Primer párrafo:

R.J. despertó. 
Por más tiempo que viviera, de vez en cuando abriría los ojos en mitad de la noche y escrutaría la oscuridad con la tensa certidumbre de que todavía era una médica residente agobiada de trabajo en el hospital bostoniano de Lemuel Grace, echando una cabezada en cualquier habitación vacía en medio de un turno de treinta y seis horas. 

Alguien pasa : antología / Meira Delmar, compilación Miguel Méndez Camacho

La obra poética de Meira Delmar, de una exquisitez y pulcritud, la ubican como una de las voces más representativas de la poesía en la lengua castellana, obra que fue decantando hábilmente con el paso del siglo XX y que ha entrado serena y elevada a este nuevo siglo que nos habita. 

Primer poema

La tarde

Te contaré la tarde, amigo mío.

La tarde de campanas y violetas
que suben lentamente a su pequeño
firmamento de aroma...

La tarde en que no estás

El tiempo, detenido, se desborda
como un dorado río,
y deja ver su lejano fondo
no sé qué cosas olvidadas.
El día vuelve en una ráfaga
de sol,
y fija mariposas de oro
en el cristal del aire...

Hay una flauta en el silencio, una
melancólica boca enamorada,
y en la torre teñida de crepúsculo
repiten su blancura las palomas.

La tarde que no estás... La tarde
en que te quiero.

Alguien que no conozco,
abre secretamente sus jazmines
y cierra una a una las palabras.


jueves, 6 de agosto de 2026

Aquí estuve y no fue un sueño / John Jairo Junieles Acosta

Cuando Junieles descubrió que la desolación monosilábica de su abuelo o las ceremonias repetitivas de sus tías, tenían un poder lírico tan revelador como el de una frase de Carver, su poesía comenzó a apoderarse de un dominio personal verdadero. El artista que estaba en él cayó de bruces en la claridad de sus obsesiones. Entendió que el nacimiento de su palabra venía de una anterioridad sabía y que las obsesiones más fértiles suelen ser travesuras del origen.

Primer poema

Rituales

Toma una vela roja, y con un clavo escribe en ella el nombre de quien amas, enciéndela y déjala alumbrar lo que dura un Padre Nuestro, luego apágala con tu saliva.

Toma un plato lleno de azúcar, escribe tu nombre y el que ocupa tus sueños. Llévalo al patio, y recógelo cuando las hormigas hayan terminado.

Enciende tres velas blancas con fósforos diferentes; con la  vela que más dure enciende un papel verde, donde hayas escrito tus peticiones, abre la ventana y sopla las cenizas.

Coloca en un plato con miel dos clavos viejos de herradura de caballo en forma de cruz, unta con la miel la punta de un lápiz negro y escribe en el espejo donde te peinas el nombre de todos tus miedos. Luego, a la medianoche, lávalo con tu orín y sécalo con las páginas del calendario.

Después de todo esto no olvides: lavarte la boca, lustrar tus zapatos, y robar la cartera de tu padre.

Antología / Eduardo Cote Lamus, compilación Ramón Cote Baraibar

Más que magistral, la poesía de Cote es pertinente.Es una voz viva que sigue hablando desde el presente y para el presente sin que en nada haya atenuado su urgente comtemporaneidad.

Primer poema

Nana en el tiempo

Las hojas vuelven mi oído hacia los árboles
porque me veo deslizando bajo el ala de un sueño
hasta los días de la infancia en mi pueblo,
donde vivir era casi como soñar contigo.

Te voy a contar algo de mi infancia, por ejemplo, 
de cómo yo vivía comprendiendo el tiempo.
Entonces tenía un calendario distinto:

Junio se llamaba viento
y por el cielo retoñaban las cometas
como estrellas silvestres;

Mayo era las orquídeaas porque Madre se volvía más tierna
cuando tomaba una flor entre sus pétalos;

Julio era el sol, 
la luz que se dormía en el tacto;
en agosto venían las grandes lluvias
y se desbordaba el río
que inundaba las semanas de septiembre;
de noviembre casi no me acuerdo
porque la niebla era tan espesa
que no dejaba ver los días:
alguien me dijo que era el mes de los muertos;

Diciembre llegaba con una gran estrella
donde nacía un niño:
en mi pueblo era llamado el mes de los niños;

allí terminaba el año
y comenzaba enero con una extraña alegría: 
a mí me gustaba cómo sonreían las gentes por enero
-en un enero se murió una vaca que se llamaba Luna-;

Febrero era el mes de las siembras
porque Padre por ese tiempo olía a trigo
como si anticipara las espigas;
de abril y marzo sólo recuerdo los crepúsculos
y yo decía que eran los pájaros del año;

mas en octubre íbamos a mirar los cafetales
porque tenían besos como las muchachas grandes
y porque hasta el agua frutecía
al pasar entre los huertos.

Entonces era hermoso el año
porque el tiempo no existía.

Y ahora,
que me dices tristemente tu tristeza,
te regalo mi infancia
como antes te regalé un diciembre
para que vayas, soñando entre tus manos,
repitiendo:
"no hay mese:
hay trigo, hay frutas, hay lluvia,
hay río, orquídeas, alegría...
es una mentira el tiempo"...
Y te quedes dormida.

Voces del tiempo y otros poemas / Tallulah Flores Prieto

Tallulah Flores es una de las voces singulares de la actual poesía latinoamericana. En su escritura hay violencia, densa y expectante: su sensitiva dramaticidad entronca con los partos del mundo de que se asistía Dulce María Loynaz. Como ella, Tallulah pareciera construir el mundo en que existe. Su sed es sed de vida, el arte lo sabe consigo. No satisface TALLULAH los estereotipos de la pretendida escritura femenina, la soberbia de su voz no tiene género, tiene intensidad, sonido propio. Rufo Caballero. 

Primer poema

Confusión en el aire

Como un final de la mañana 
deslizándose
ella sujeta el libro
a esa hora que es la hora de la siesta
de todos los vecinos
piensa en releer algunas lineas
anunciárselo sin demasiada convicción
mientras pone la mirada en la ventana.

Al fondo
distante y protegido por las ramas,
el cielo se levanta con esfuerzo.
Cada tronco del árbol lo oculta y lo dibuja 
mientras ella apoya despaciosa la cabeza 
una y otra vez
el viento se aproxima.

Por momentos se detine
y el árbol recobra su figura.



Todo nos llega tarde / Julio Flórez

Ningún otro poeta ha arraigado tan hondo y entrañable en el corazón de su pueblo. 

Primer poema

Todo nos llega tarde

Todo nos llega tarde, -hasta la muerte-
Nunca se satisface ni se alcanza
la dulce posesión de una esperanza 
cuando el deseo acósanos más fuerte.

Todo puede llegar: pero se advierte
que todo llega tarde: la bonanza,
después la trajedia: la alabanza,
cuando ya está la inspiración inerte.

La justicia nos muestra su balanza
cuando sus siglos en la historia vierte
el Tiempo mudo que en el orbe avanza;

Y la Gloria, esa ninfa de la suerte, 
solo en las viejas sepulturas danza.
Todo nos llega tarde: -hasta la muerte-.

Antes de despertar / Víctor López Rache

En los poemas de Víctor López Rache, encontramos la destreza de un paciente labrador de palabras que desde el silencio de sus paisajes interiores, logra sorprendernos con imágenes de una belleza casi imposible. 

Primer poema

Entre ventanas

Con sustancias inmateriales dirijo tu cuerpo
a este cuarto donde te espero
desde cuando el borde de la cortina empezó
a insinuar tu cara.

A tu llegada
la puerta estará a punto de cerrarse,
y junto a la sábana
esencias para demorar el ciego viaje
que haré de tus labios a tus más profunda levedad.

Pero si la felicidad permitida te impide abrir tu puerta
-cuando yo esté de pie en mi ventana-
para amarnos en pleno vuelo, toma la escoba y salta.

Álbum de los adioses : antología / Federico Díaz-Granados

Complace ver que este libro, de obligada referencia en la joven poesía, no se detiene sobre el artificio y la inautenticidad. Nada tiene que ver con las ventoleras retóricas del libro como "objeto del deseo", y sí mucho que ver con la gravedad, la discreción y la sutileza. 

Primer poema

Hospedaje de paso

Nuca he conocido a los inquilinos de mi vida.
No he sabido cuando salen, cuando entran, 
en qué estación desconocida descansan sus miserias.
Las mujeres han salido de este cuerpo a los portazos quejándose de mi tristeza,
en algunas temporadas se han quejado de humedad
de mucho frío, de algún extraño moho en la alacena.

Se marchan siempre sin pagar los inquilinos de mi vida
y el patio queda nuevamente solo
en este hotel de paso donde siempre es de noche.

Visibles ademanes : antología / Eugenia Sánchez Nieto

Su palabra abre, transgrede y se construye con imágenes contrastadas de lo lírico a lo escueto, reafirmando que la gran poesía es independiente del sexo que la escribe y que nombra el día y la noche, abierto y cerrado desde su muy personal manera de decir lo onírico. Sonia Truque.


Primer poema

Verde

El día y la noche son un canto alegre en mi oído
la ciudad con sus múltiples verdes
                            acostados al sol 
hombres y mujeres de mi ciudad
                               con búsquedas particulares
la mujer con su voz negra
mi entusiasmo abierto a los demás
el silbido del adolescente en búsqueda del amor
el canto ceremonioso y contundente de fuertes voces
                                       me hace temblar de emoción
el cielo azul y este clima espléndido
ciudad abierta a todos
con sus cometas de múltiples colores.

Me deslizo por caminos abiertos
                   donde sombras palpitantes escudriñan
la luna ilumina la noche
jóvenes despiertos se merecen en el baile
la música telón de fondo apaga las voces estridentes
ebrios son jalados por indeseables
mujeres desprovistas de pudor
              se pasean por calles colmadas de gente
parejas abrazadas a su momento palpitan locamente
el amor iluminado un instante.

Todo se agita, todo se mueve y desvanece en el aire
la noche prestada para abandonos sublimes
por paredes de la noche suben hombres musculosos
la noche se ilumina con destellos de fuegos artificiales
desde diversos lugares
voces contundentes nos llaman, nos canta
toda la diversidad y las lenguas del mundo
todo es leve y sin peso
mi ciudad anhelada desprovista de miedo.


 

Antología / Héctor Rojas Herazo

Es un alto poeta que como del sombrero de un mago extrae no sólo liebres y pañuelos, palomas y espadas, sino toda una geografía mental. Las cartas están sobre la mesa. Con cualquiera de las que usted escoja, lector, habrá de ganar. Gustavo Cobo Borda. 

Primer poema

Límite y resplandor

Algo que fue negado desde mi comiezo,
desde mi profundo conocimiento.
Y he velado dulcemente
sobre las espadas que segaron mi luz.
Con nocturno rostro me he alzado
a batallar en el esplendor de mis dormidas normas, 
con el pavor de mi júbilo primero
y en otra sombra abatida he pronunciado mi nombre, 
mi tremendo, mi órganico nombre,
mi nombre de filo y de simiente
bajo el sueño de un ángel.

Mis apetitos totales he derramado
como un tributo de reconocimiento,
mi olfato y mi tacto como duros presentes.

Mis olvidados sacrificios he reunido,
mis anteriores fuerzas,
mi casto furor,
mi mas antiguo y añorado fuego.

Y he aquí que todas mis potencias 
no logran arribar al limite de lo perdido.
En otra edad dichosa
mi palabra fue herida de terrestre amargura.