La obra poética de Meira Delmar, de una exquisitez y pulcritud, la ubican como una de las voces más representativas de la poesía en la lengua castellana, obra que fue decantando hábilmente con el paso del siglo XX y que ha entrado serena y elevada a este nuevo siglo que nos habita.
Primer poema
La tarde
Te contaré la tarde, amigo mío.
La tarde de campanas y violetas
que suben lentamente a su pequeño
firmamento de aroma...
La tarde de campanas y violetas
que suben lentamente a su pequeño
firmamento de aroma...
La tarde en que no estás
El tiempo, detenido, se desborda
como un dorado río,
y deja ver su lejano fondo
no sé qué cosas olvidadas.
El día vuelve en una ráfaga
de sol,
y fija mariposas de oro
en el cristal del aire...
como un dorado río,
y deja ver su lejano fondo
no sé qué cosas olvidadas.
El día vuelve en una ráfaga
de sol,
y fija mariposas de oro
en el cristal del aire...
Hay una flauta en el silencio, una
melancólica boca enamorada,
y en la torre teñida de crepúsculo
repiten su blancura las palomas.
melancólica boca enamorada,
y en la torre teñida de crepúsculo
repiten su blancura las palomas.
La tarde que no estás... La tarde
en que te quiero.
en que te quiero.
Alguien que no conozco,
abre secretamente sus jazmines
y cierra una a una las palabras.
abre secretamente sus jazmines
y cierra una a una las palabras.
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