Su palabra abre, transgrede y se construye con imágenes contrastadas de lo lírico a lo escueto, reafirmando que la gran poesía es independiente del sexo que la escribe y que nombra el día y la noche, abierto y cerrado desde su muy personal manera de decir lo onírico. Sonia Truque.
Primer poema
Verde
El día y la noche son un canto alegre en mi oído
la ciudad con sus múltiples verdes
acostados al sol
hombres y mujeres de mi ciudad
con búsquedas particulares
la mujer con su voz negra
mi entusiasmo abierto a los demás
el silbido del adolescente en búsqueda del amor
el canto ceremonioso y contundente de fuertes voces
me hace temblar de emoción
el cielo azul y este clima espléndido
ciudad abierta a todos
con sus cometas de múltiples colores.
Me deslizo por caminos abiertos
donde sombras palpitantes escudriñan
la luna ilumina la noche
jóvenes despiertos se merecen en el baile
la música telón de fondo apaga las voces estridentes
ebrios son jalados por indeseables
mujeres desprovistas de pudor
se pasean por calles colmadas de gente
parejas abrazadas a su momento palpitan locamente
el amor iluminado un instante.
Todo se agita, todo se mueve y desvanece en el aire
la noche prestada para abandonos sublimes
por paredes de la noche suben hombres musculosos
la noche se ilumina con destellos de fuegos artificiales
desde diversos lugares
voces contundentes nos llaman, nos canta
toda la diversidad y las lenguas del mundo
todo es leve y sin peso
mi ciudad anhelada desprovista de miedo.

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