La carnalidad verbal, la pasión vertical del pensamiento y la nitidez de la mirada conviven en armonía en la poesía de María Ángeles Pérez López. Una delicadísima contención y extrañeza nos dejan ver, lúcidamente, la sola materia. En estas meditaciones líricas, la autora revela lo que ésta dentro de una mismo, el paisaje interior -el alma-, un "cuerpo de papel para la hoguera". Tenue frontera entre el cántico y el poema metafísico. La poesía de Pérez López cristaliza una de las voces más sólidas y diáfanas de la actual poesía española. Jorge Cadavid.
Primer poema
Mordedura de tiempo
Recuerdo con precisión cuando fui rosa de sangre
y crecían las libélulas de las orejas de los niños;
luego, esponja de luz en la bañera
para alumbrar los pechos dulces de las muchachas;
y ahora, delegada por el gobierno de mi país
para acompañar en su luto inconsolable
a las socorridas plantas de interior...
pero mi sueño es ser plato perfilado,
la escudilla de espera,
sin memoria ninguna de ceniza.
Y es que conozco
el modo como los cuerpos cortan el aire
el vómito secreto de la piel amarrada
que dejamos caer por las esquinas,
o encima de mesa de mantel amarillo,
para un amor precipitado en su mimo vértigo
y el derribo de los andamios interiores
que deja un llanto de huérfanos insoportable
porque cada vez mueren mas obreros contruyendo
y el una pena.

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