El lector de William Ospina se asemeja al niño que escucha, una vez más, la fantástica historia contada por sus mayores. La sorpresa está en que nos sorprende; nos hace partícipes de esa aventura verbal donde el lenguaje vuelve a cargarse de sentido expresivo, y a contar sin dejar de cantar.
Primer poema
Poe
Edgar Poe se miró al espejo y se dijo:
-Ese hombre del espejo no sufre,
es un actor que imita mi sufrimiento.
El hombre del espejo se dijo:
-Ese hombre no sufre,
finge sufrir para que yo sufra imitándolo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario